Lukira en el asteroide de su vida
viernes, enero 07, 2011
miércoles, agosto 02, 2006
miércoles, julio 26, 2006
DE QUE SE RIEN ?!?!
y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en la cumbre en Roma
Las columnas de humo espeso bajan por las montañas del sur.
Los refugiados no estan bien, pero estan mejor que en sus pueblos.
Dos millones de niños murieron en conflictos en los últimos diez años,
mientras que decenas de millones se vieron obligados a desplazarse.
Y ellos ... de qué se rien?
martes, julio 25, 2006
"Cuando todo gesto es ambiguo, todo entendimiento un malentendido, cuando las palabras pronunciadas duelen y las que se callan aún más y cada vez se habla menos, cuando el deseo de abrirse se convierte en reclusión hasta que acaba enmudeciendo la fe y las almas se alejan una de otra dado el carácter definitivo del destino ¿ha escrito alguien alguna vez este drama?”
Ágnes Heller
Ágnes Heller
lunes, julio 24, 2006
McRata's
Lunes, 8.34 am, Llavalle y Cerrito. Comienza la semana, el receso invernal para los niñitos y al parecer, también el invierno. Poca gente camina a esta hora por la calle y los pocos que me cruzo están en estado de semi conciencia. Yo bajo del subte fresca (los potenciales violadores subterráneos activan todas mis antenitas) y veo la escena… Supervisor de McDonald’s, cajera1 y cajera2, intentando capturar una big rata que deambula por el salón. Uno de ellos carga una escoba, otro la caja y un tercero da las indicaciones. Yo quedo congelada frente al local, esperando ver la rata burlarse de ellos con paso de breack dance y salir airosa de la encerrona. La maniobra se demora más de lo que estoy dispuesta a esperar. Continúo perpleja caminando hasta mi oficina y pienso en los millones de ratas que se esconden durante el día debajo de nuestros pies … qué cochina manera de empezar el día!!!
viernes, julio 21, 2006
Alitas mágicas
Todo me recuerda a ti ... mi querida infancia, te siento tan presente y la vez de un modo absurdo, tan lejana. Por que será, cada día que pasa hay algo que me trae ese olor a arroz con leche con cascarita de limón? Limón amarillo, como los de antes, no como esas limas verde fashion, amarillo como la plumita que me encontré ayer en la bacha del baño de la oficina, como las plumitas de mis canarios y jilgueros.Una vez, yo estaba de vacaciones en Gesell, con mi mamá, mis tíos y mi prima, como muchos otros veranos en los que nos escapábamos de Papá Noel y los brindis. Pero esta vez algo diferente pasó. Mi papá nos vino a visitar y trajo con él la triste noticia que nuestros pajaritos (el de Marina, mi prima, y el mío) se las habían ingeniado para abrir la puerta de la jaula y volar y volar y volar ... si, sus plumas amarillas se desplegaron en todo su ancho y el pecho se les lleno de aire, volaron, hasta que a uno de ellos el cartero lo cazo de la cola y lo atrapo, pero solo por unos instantes ... y así fue como nos quedo el recuerdo de sus plumitas caídas en la jaula ... más tarde los encontramos, pero para que contarlo si nadie lo creería. Es como afirmar que tuve un perro lobo... en fin ... ayer mi pajarito aventurero me dejo una pluma de regalo en el oscuro baño de la oficina ... hoy somos dos pajarotes que vivimos en una jaula más grande, pero estoy segura que también nos vamos a ingeniar para salir de la jaula, llenar el pecho de mucho aire y volarrrrrrrr, al menos hasta el correo.
jueves, julio 20, 2006
El cuco en el placard
Los placards ocultan al cuco y las puertas entreabiertas lo dejan escapar.
De pequeños el cuco tenía caprichosas formas de colores, ángulos incongruentes y variadas texturas. Cuco revoltoso que desaparecía al grito de “mamáaaaaaaaaaaaaaaa tengo miedo, esta el cuco en el placard” y la luz del amor se encendía para velar por nuestros sueños.
Poco a poco los años pasan pero la oscuridad que escapa por la hendija del placard sigue escondiendo algo de temer.
Ahora el cuco tiene menos volumen, ya no es aquel objeto feroz, colorido, y malvado. Cuco que deja de tener sustancia, pierde masa a medida que voy ganando años, sé que ya nada ni nadie saldrá de ese placard entreabierto para arrebatarme del inalterable sueño.
EL CUCO NO ESTA MAS.
Sueños ya no tan apacibles. Lo que esconde esa puerta entreabierta es la esencia de mis miedos. Mis peores temores que no tienen garras filosas pero sí encuentran palabras como garras que deshilachan el corazón. Desamores y vacíos de gente que ya no esta, rugidos hirientes de palabras cortantes, sinceridades opacadas por el estruendo de vivir, sonrisas estorbadas por pensamientos ensombrecidos.
Pero aún así puedo gritar en el medio de la noche, envuelta en mi propio sudor por ayuda y decir … “Podes cerrar la puerta del placard, por favor?”.
Tengo que cerrar algunas puertas, darle la espalda a mis miedos y recuperar la alegría.
La alegría esta intacta dice un hada que conocí ¡! ¡! ¡! ¡! ¡! Por que los cucos no existen pero las hadas sí.
Cierro la puerta y avanzo
El gato despertador
No estoy loca, no señores. Los gallos en el campo, en la ciudad los gatos. Cambio ll por t, y el gato me despierta.
Entre ellos pasaron despertadores mecánicos comprados en el tren, despertadores digitales de merchandaising bancario, radio relojes despertadores que intentaron suplir la ausencia de su cuerpo en la cama, televisores que despiertan con noticias de un mundo que se rompe a pedazos, celulares despertadores sonando en lugar de esa llamada que espero hace días … y después el gato.
Como si fuera un sueño, sus patitas firmes se apoyan sobre mi cabeza escondida entre almohadas y amasan mis rulos, su hocico húmedo insiste en quebrar la tibieza de las sabanas que me envuelven y esos lametazos ásperos me recuerdan esa canción de la infancia con la que mi papá me despertaba
Arriba Juan, Arriba Juan

Ya canto el gallito
¡OH! No mamá, ¡OH! No mamá
Es muy tempranito.
Arriba Juan, Arriba Juan
Vamos a la escuela
¡OH! No mamá, ¡OH! No mamá
Me duele la muela
Arriba Juan, Arriba Juan
Pasan los soldados
¡OH! Si mamá, ¡OH! Si mamá
Otra vez el pasado vuelve, cada mañana y cada noche mis recuerdos se presentan y se niegan a marcharse. Mi gatito despertador me trae a este mundo, mi mundo de ahora. La abrazo le beso las orejas, estiro sus bigotes y me pongo las botas de señora. El gato con botas queda para otra historia.



